La primera semana de Middlebury ha pasado. No sé si esta es lo que imaginé. Sin embargo, es un programa alucinante y estoy feliz de estar aquí. La primera semana era agotadora. Siempre tenía sueño ya que siempre estaba pensando. Es posible que la vida afuera de las clases sea tan difícil como las clases. Cada día tomaba al mínimo una siesta, la cosa mejor de mi día. También, hay horas de tarea, pero no me molestan porque toda es buen practica. Había una prueba el viernes sobre el vocabulario del capítulo uno en la clase de gramática. Saqué una buena nota, entonces estoy contenta.

Después de la primera semana y la prueba, una fiesta fue necesaria. La noche del sábado había una fiesta para la escuela española. Era música en vivo y todo la gente bailó. A mi me gustan mucho los bailes, pero no puedo bailar. Una de mis profesores bailó conmigo y trato de enseñarme, sin éxito. Por alguna razón, ¡todos los estudiantes de español ya saben como bailar! Entonces, quiero ir a las clases del tango y el baile latino porque creo qué bailar sería más divertido si tuviera el ritmo. Sin embargo, me divertí a la fiesta, y después me acosté inmediato.

A primera vista, la comida de Proctor me pareció bien, pero después de tres días, tuve que ir al pueblo una vez para almorzar. Pero a mi me gusta la comida de Ross. Me caen bien todos mis compañeras de la suite. Estoy aprendiendo mucho más que imaginé.